Casos de violencia sexual, un desafío a la hora de informar


Cali, Colombia 18 de ENE

Foto: Pexels

El titular de un conocido portal de noticias e historias en Colombia no pudo ser más gráfico e innecesario, de acuerdo con opiniones expresas en las redes sociales de parte de lectores:

“Paseo infame: a conductora del SITP la violaron hasta con un salchichón”.

El encabezado hacía referencia a los detalles de cómo había sido supuestamente violada la conductora de un bus de servicio público en Bogotá.

Pero con las horas la crónica roja que al parecer había sido titulada de esta manera para atraer gran tráfico, tomó nuevas dimensiones debido a que la Policía desmintió la información descrita:

La mujer en realidad no había sido violada, sino que aparentemente inventó la historia para manifestar su inconformidad porque le habían cambiado el horario y la ruta de trabajo”.

Lea: supuesta vícitima confesó que no fue violada https://www.elespectador.com/bogota/conductora-del-sitp-confeso-que-no-fue-violada-policia-article-575260/

La noticia tal como había sido colgada en el portal reseñado ya fue desmontada del mismo tras la explicación oficial pero el debate sobre cómo informar en casos de violencia sexual se mantuvo cuando cobró notoriedad entre algunos medios, organizaciones de derechos, fundaciones dedicadas a estudiar el desempeño de los periodistas en Colombia y sociedad civil.

El Programa de Ética Periodística de la Fundación para un Nuevo Periodismo Iberoamericano abordó el análisis al compartir consejos el Centro Dart para Periodismo y Trauma, un proyecto de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia dedicado al reportaje ético sobre violencia y conflicto en todo el mundo.

Lea: Cómo hacer reportajes sobre la violencia sexual

El documentoplantea que los reportajes sobre la violencia sexual exigen a quienes cubren las noticias de este tipo habilidades como conocimientos y correcta interpretación de las leyes, destrezas especiales a la hora de entrevistar y un saber mínimo sobre los alcances de los impactos psicológicos en las vícitimas y sus familias.

Al hablar de violencia sexual hay una amplia gama de términos que de acuerdo con la ley se refieren a distintos hechos de abuso: acceso, abuso, violación, manipulación. Debe ser lo primero a tener en cuenta por el periodista a la hora de hacer despliegue de un evento noticioso que lo contenga. El reportero debe conocer a profundidad el caso, resultado de la consulta disciplinada y rigurosa de fuentes de información que le permitan contar con herramientas suficientes para armar su historia.

Debe tener claro que la violencia sexual puede ser física o psicológica. Puede ser perpetrada contra hombres, mujeres o niños y está asociada a niveles muy altos de estrés porque sostiene el artículo que “al contar la historia, los supervivientes incluso pueden volver a experimentar algunas de las mismas emociones que sintieron en el momento de ser atacad@”.

El documento del Centro Dart apunta lo siguiente:

-Una vez adelantada la investigación, tome distancia a la hora de describir la situación, la emoción y algunas de las consecuencias que puede evidenciar. Aquí lo importante no es el periodista sino la víctima.

-Use las palabras adecuadas. Confundir la situación violenta con algún término o frase que denote consentimiento, permiso, amorío o sexo es un desacierto y puede tener reacciones adversas a la intención inicial del reportaje que es inicialmente la información.

-Respete el derecho de los entrevistados a decir que no. No apele a ningún mecanismo o argumento para forzar el testimonio. En la mayoría de los casos cuando la víctima es una mujer, se sentirá más cómoda al ser entrevistada por otra mujer o en presencia de una compañera periodista.

-Consulte un abogado o una organización de apoyo involucrado en el caso para conocer el efecto de la publicación.  A veces, en el proceso, divulgar no es oportuno para los sobrevivientes.

– Sepa en qué contexto geográfico cultural y social se encuentra. En algunas sociedades, sólo por ser sospecho@ de haber sido violad@ o ser el violad@r, puede desatar actos de mayor humillación o justicia por mano propia.

-Sea claro a la hora de contar el tipo de historia que pretende en virtud de la confianza y la transparencia que puede generarse mutuamente con la víctima.

El abordaje del tema por parte de la Red Ética del FNPItambién cita una serie de consejos a la hora del desarrollo de la entrevista que puede servir como guía para los periodistas:

-Establezca las normas o reglas. Se recomienda crear una sensación de seguridad durante la entrevista.

-Involucre a la persona entrevistada en la toma de decisiones como escoger la hora y un escenario.

-Si usa un traductor es clave informarlo sobre el tema y el caso con anterioridad. Los reporteros de televisión y radio deben considerar la opción de grabar la entrevista en el idioma de la persona entrevistada sin involucrar más personas de lo necesario.

-Dígale antes a su entrevistad@ el tiempo de grabación. Evite cortar sin aviso, dice el manual, debido a que hacerlo mientras la persona está describiendo la experiencia traumática, “puede causar un daño profundo”.

-Para una buena entrevista, escuche activamente sin juzgar. Es una habilidad que requiere tiempo y esfuerzo.

-En la violencia sexual hay altos niveles de culpa y vergüenza. Evite cualquier término que pudiera echar la culpa a la víctima. Ojo con la pregunta “por qué” o frases como “sé cómo se siente”.

-Pregunte si es necesario añadir algo más y si promete que va a mandar una copia o una grabación, cumpla con lo que dijo.

-Revise el riesgo de poner en peligro el anonimato de sus fuentes de información. A menos que la víctima haya aprobado revelar su cara si es mayor de edad, asegúrese de proteger su identidad en las imágenes.