Miles de personas migrantes no solo desafían la jungla panameña atravesando 5 mil kilómetros, sino que son víctimas del tráfico ilícito para poder llegar desde Suramérica a Panamá. Muchos han tenido que dejar entre 2 a 5 mil dólares por la travesía en la que son víctimas del tráfico ilícito sin poder llegar a su destino.
La movilidad de miles de migrantes irregulares se ha convertido en una actividad lucrativa para el crimen organizado.
La Oficina regional para Centroamérica, Norteamérica y el Caribe de OIM, explica que se han calculado ingresos de los contrabandistas de personas migrantes por año, calculados en 7.000 millones de dólares.
La trata de personas, tráfico ilícito, abusos sexuales, muertes y abandono de niños y niñas menores de edad son algunas de las historias detrás de la migración irregular.
Las personas que cruzaron Darién en el 2021 fueron 133.726 superando los años entre 2010 a 2020. Las autoridades con el fin de garantizar el acceso a ayuda y protección, mantiene albergues y comunidades de acogida.
En septiembre de 2021, el Ministerio Público en Darién abrió centros de recepción, para investigar denuncias de abuso sexual, tráfico ilícito de migrantes e inspeccionar los albergues de migrantes.
El flujo de migrantes irregulares en Panamá se localiza en el peligroso tapón del Darién. Entre ellas, se encuadran los peligros de los depredadores en las 575 mil hectáreas de extensión de la selva entre Colombia y Panamá, correspondiente a 5 mil kilómetros de jungla.
La Organización Internacional de las Migraciones (OIM) ha sostenido que “muy a menudo, los migrantes objeto de tráfico ilícito que han sido abandonados por sus traficantes sufren lesiones o incluso la muerte”.
Existe una dimensión en el tráfico de migrantes tras la rentabilidad de una actividad ilegal por grupos organizados al margen de la ley.
El rol de Panamá
Para comprender el rol de Panamá como tránsito para miles de migrantes, es necesario señalar la existencia de organizaciones transnacionales desde Colombia que permiten atravesar la selva de Darién, camuflado de un acompañamiento pero que exige un pago de por medio.
En Panamá, la provincia de Darién se ha caracterizado por ser uno de los puntos de tránsito más importantes en los últimos 11 años para las personas migrantes extrarregionales.
Esta región se caracteriza por tener importantes desafíos socioeconómicos, situación que aumenta el riesgo de inseguridad y conflictividad social y desafíos de brindar atención a los flujos de personas migrantes y personas con necesidades de protección internacional.
Data

El propio gobierno nacional ha explicado que entre 2014 y 2015 los patrones de migración irregular cambiaron y para el 2022, los flujos migratorios superan la capacidad de respuesta institucional existente en la provincia de Darién y por lo tanto se consideran masivos.
Una de las características encontradas fue el aumento del flujo migratorio en un 17 por ciento, en relación con el mes de enero de 2022. Para este reportaje OIM confirmó que durante la segunda semana de febrero, se presentó el valor máximo de personas con destino hacia Costa Rica, siguiente ruta de destino después de pasar los migrantes por el territorio panameño de sur a norte.
Datos estadísticos sostienen que el 91 por ciento de las personas encuestadas por la Oficina Regional de OIM, viajan en compañía de familiares o conocidos. Las estimaciones son que, el 16 por ciento de las personas que les acompañan tienen 17 años o menos y el dos por ciento son personas adultas mayores de más de 60 años de edad.
Hay disyuntivas en este aspecto, Fe y Alegría de Panamá y la Red Jesuita con Migrantes Centroamérica, ha señalado que al no haber datos oficiales, la única fuente real con la que se cuenta es la de las atenciones de los diversos organismos de ayuda y atención a las personas migrantes y refugiadas.
Explica un informe de ambas organizaciones, denominado “Entre luces y sombras”, que claramente existe una migración irregular, ya sea que entre por los llamados “puntos ciegos” o lo haga de forma regular y luego se queda más allá del tiempo permitido. Segundo, las autoridades no registran esta situación posiblemente como manera de evadir responsabilidades, aunque en los últimos meses las redes sociales de instituciones como el Servicio Nacional de Migración dan cuenta de un aumento de los operativos en busca de irregulares.
Testimonio: La realidad de la selva
“Esa selva es el paso más difícil que hay, a veces, el río está bajo, pero la corriente es muy fuerte”, comentó Rosmary a la Organización Internacional para las Migraciones.
“A mí me jaló la corriente y me salvó un haitiano, pero ellos no pudieron salvarlo”, destaca el documento del Informe de Naciones Unidas para Panamá sobre la realidad de lo que ocurre en la selva darienita con migrantes irregulares.
“Pasamos tres días sin comer de los 7 días dentro de la selva. Nos atacaron 3 veces y cruzamos varios ríos engañosos”, explicó Rosmery.
Crimen Organizado el negocio lucrativo
El desafío de la acogida de migrantes ha traído consigo, que el tráfico de migrantes, como las caravanas de flujos humanos conlleve no solo los traumas de la selva, sino los delitos producidos por el crimen organizado.
En septiembre de 2021, la Procuraduría General de la Nación abrió una oficina del Ministerio Público especial para hacer diligencias por denuncias de abuso sexual, robo, tráfico ilícito de migrantes e inspeccionar los albergues de migrantes en Darién.
Las investigaciones iniciaron debido a un informe de la Comisión de la Mujer, la Niñez, la Juventud y la Familia de la Asamblea Nacional, al encontrarse conductas al margen de la ley por ciudadanos que interceptaban a los migrantes en medio de la selva y por aquellos que traficaban grupos humanos.
Las acciones más reciente indican en Darién el combate contra el tráfico de migrantes. Bajo el programa policial fronterizo, denominado “Crepúsculo Fase 2”, fiscales y policías allanaron locales, residencias e incautaron evidencias a los sospechosos del delito del delito de tráfico de migrantes, después de una amplia investigación.
En un total de 20 allanamientos en las provincias de Darién, Panamá y Veraguas realizados en residencias, se ubicaron además, 26 teléfonos celulares, tres computadoras y dos unidades de almacenamiento (USB), se encontraron evidencias.
La realidad del migrante de paso transitorio
La estancia de los migrantes en Bajo Chiquito, uno de los principales sitios de acogida, no dura mucho. Al llegar, deben registrarse con el Servicio Nacional de Migración, quienes toman todos los datos y les proporcionan una bolsa solidaria (con comida y artículos de higiene), destaca el informe de la Red Jesuita de Migrantes y Fe y Alegría
Una vez inscritos en el registro, buscan alguna «posada» en las casas de la comunidad habilitadas para ello a precios de entre 5 a 6 dólares la noche. Allí esperan el viaje en piragua hacia la ERM de Lajas Blancas.
En Bajo Chiquito también hay un puesto de Médicos sin Fronteras con personal que atiende a quienes van llegando.
“Este poblado aparece y es más conocido por su relación con el flujo de migrantes que por sus necesidades de comunidad aislada y olvidada. Solo después que el personal de Médicos sin Fronteras denunció públicamente que estaban atendiendo un número mayor de víctimas de violencia sexual comparado con registros en zonas de guerra, fue que el gobierno panameño reaccionó e instaló una oficina del Ministerio Público para registrar las denuncias”, denunció el informe independiente de la Red Jesuita con Migrantes.
Protección de la dignidad y derechos humanos
El Estado panameño ha estado acompañando en el esfuerzo de proteger la dignidad y los derechos humanos de las personas migrantes.
Este acompañamiento ha estado por parte de las Naciones Unidas, pero no solo el tema de los flujos migratorios ha sido el tema principal, los efectos causados por el crimen organizado ha tenido compromisos internacionales por la lucha del tráfico ilícito de migrantes interviniendo los Estados Unidos tras sus políticas bilaterales con Panamá.

