Panamá reportó 554 muertes por homicidio en el año 2021, una de las cifras más altas de los últimos diez años. Foto: Einar Valdés.
Los homicidios incrementan año tras año, a pesar de medidas restrictivas y de confinamiento por la pandemia y de las estrategias de los estamentos de seguridad.
Einar A. Valdés López.
Panamá, Ciudad de Panamá.
Recordar la forma violenta en la que murieron sus familiares, remueve muchos sentimientos en *María Castillo (nombre ficticio para proteger su identidad). Tenía un grado de consanguinidad muy cercano con las dos personas asesinadas el 17 de mayo de 2020 en la barriada Buenavista, de La Siesta en Tocumen, en la ciudad de Panamá.
La tarde de ese domingo, la tranquilidad de una residencia de Calle Las Nieves fue invadida por dos hombres encapuchados, que dispararon a diestra y siniestra contra la vivienda. Las balas alcanzaron a un padre y su hijo, de tan solo siete años, que recibió un disparo en la cabeza.
Los delincuentes escaparon por un costado de una planta de tratamiento de aguas residuales ubicada en la comunidad. La Policía Nacional estableció, en su primera teoría, que el hecho guardaba relación con el crimen organizado, por las características como sucedió todo. Sin embargo, esto hipótesis desconcertó a *María, quien solo sabe exigir justicia para quienes cometieron ese crimen contra sus familiares.
Este doble homicidio se da en mayo de 2020, justo cuando existían muchas restricciones debido a la pandemia de Covid19. Las autoridades de salud y seguridad establecieron un toque de queda a partir de las 7:00 pm; además, se prohibía la circulación libre de personas los fines de semana. Incluso existía la medida de salidas por género y número de cédula, un mecanismo que se implementó para controlar los contagios de la nueva enfermedad.

El crimen en Panamá no ha dado tregua. Los índices delictivos, particularmente de los homicidios, reflejan que van en aumento, según las cifras que publica en su portal web el Ministerio Público de Panamá (MP). Incluso durante la pandemia, en momentos donde había muchas restricciones de movilidad y cuarentenas. Tal parece que los delincuentes no se sometieron a las medidas restrictivas e hicieron de las suyas: ocasionaron más muertes por homicidio que en otros años donde no había confinamiento.
Mayo fue el segundo mes más sangriento durante el 2020, primer año de la pandemia. Se registraron 56 homicidios, la gran mayoría de ellos cometidos con armas de fuego. Aunque realmente fue enero el mes con mayor cantidad de asesinatos, con 65 casos registrados, pero todavía no existía la pandemia.

El ministro de Seguridad Pública, Juan Manuel Pino, dijo que el 70% de los casos de homicidios están vinculados al crimen organizado, especialmente el narcotráfico transnacional y las pandillas, relacionadas con el trasiego de estupefacientes y el sicariato.
Si comparamos los datos publicados en la página del MP desde el año 2018 al 2021, para abarcar momentos antes, durante y después de la pandemia, observamos que la cantidad de homicidios en Panamá ha ido en aumento.
La pandemia se dio en Panamá en marzo de 2020 hasta la fecha. Entre dicho año y el 2021, los homicidios incrementaron un 11%, al comparar los datos que reporta el MP. En estos cuatro años se cometieron 1973 homicidios. Del 2018 al 2021, el aumento de estos crímenes fue del 26%.
Para el año 2018, la cantidad de homicidios que se registraron fue de 439 casos. La tendencia va hacia el incremento, ya que en el 2019 fueron 480. El 2020, justo cuando la pandemia atacaba fuertemente a Panamá, se reportaron 500 casos de homicidios, 20 más que el año anterior.

En el 2021, aún existían algunas medidas de restricción, que se fueron flexibilizando poco a poco. Sin embargo, fue el año con mayor cantidad de muertes por homicidio de los últimos siete años, con 554 muertes; la mayoría registradas en octubre, con 57 casos.
Y precisamente en octubre de 2021 sucedió un hecho que llamó la atención de la opinión pública: una masacre en una discoteca, que dejó cinco muertos y seis heridos.
La situación se dio en medio de la realización de un evento privado en una discoteca próxima al Casco Antiguo de la ciudad, donde se suponía que cada persona que ingresaba debía ser revisada por el personal de seguridad del sitio.
Hubo un intercambio de disparos, entre algunas personas que estaban dentro y los delincuentes que irrumpieron en medio del evento privado. Ricaurte De La Espada, comisionado de la Policía Nacional declaró en aquel momento que el caso guardaba relación con “guerras entre pandillas”.
Este caso ocurrió la madrugada del viernes 29 de octubre de 2021. Ese mismo día hallaron los cuerpos de tres personas ejecutadas, los cuales estaban atados de manos. Las víctimas fueron encontradas en la vía a Cerro Patacón de la comunidad de Guna Nega, en las afueras de la ciudad. Las autoridades descartaron que ambos hechos guardaran relación.
De acuerdo con los datos publicados por el Ministerio Público, un 76% en promedio, de estos hechos de sangre, son cometidos con armas de fuego, la mayoría obtenidas de manera ilegal. Más del 90% de las víctimas son hombres, en su mayoría en el rango de edad de 18 a 24 años.

“Solo deseo que quienes acabaron con la vida de mis familiares, paguen ante la justicia. El niño no merecía morir de esa forma tan fea”, recordó María, mientras veía las fotos de sus parientes cruelmente asesinados.
Esta misma sensación es compartida por los familiares de víctimas de homicidios, también por la ciudadanía en general. Las redes sociales exponen a través de vídeos algunos casos donde delincuentes llegan a un sitio concurrido y disparan. La sensación de inseguridad es generalizada.
De acuerdo con un informe de la plataforma Insightcrime.org, Panamá ocupaba la posición número 13 en cuanto a tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes, con un 11.6%. Esto provocó que el presidente del país, Laurentino Cortizo, se comprometiera públicamente en un discurso pronunciado en la Asamblea Nacional, a mejorar la seguridad pública.
Panamá sigue siendo uno de los países con menor criminalidad en Centroamérica; no obstante, hay regiones del país donde la incidencia delictiva es alta, como San Miguelito, Panamá Oeste, Colón y la ciudad de Panamá.

La lucha contra el crimen organizado cada vez arrecia más, ya que Panamá es un país de tránsito que se presta, por las condiciones geográficas, para el trasiego de armas, droga y otros elementos propios del crimen organizado. Además, muchos funcionarios se han visto involucrados en estos delitos, principalmente de los estamentos de seguridad que deben velar por la tranquilidad y bienestar de la población.
A mayo de 2022, el Ministerio Público reportó 175 víctimas de homicidio, esto representa unas 51 víctimas menos si se compara con el mismo período del año anterior.
Frente a esto, las autoridades de los estamentos de seguridad han dicho que no pueden poner a un miembro de la policía en cada esquina, pero que intentan darle la seguridad que requiere la población, al tiempo que trabajan en mecanismos de prevención en comunidades con alta incidencia delictiva.

