Panamá, 1 de abril de 2022. Cada año se celebra el 8 de marzo como el día Internacional de la Mujer por Resolución 32/142 de diciembre de 1977 de las Naciones Unidas para reconocer la lucha de las mujeres por la reivindicación de sus derechos, la igualdad, la justicia, el desarrollo y la paz sostenible. 

En Panamá este año se dedicó todo el mes de marzo para homenajear a las mujeres y enaltecer su figura luchadora, pero también este año y en este mes cuando contradictorio a las celebraciones, se registraron más muertes violentas entre mujeres, todas a manos de hombres violentos. 

Marzo de 2022 registró 9 muertes violentas de mujeres, según estadísticas del Ministerio Público.

Estos hechos violentos empezaron el 2 de marzo, cuando vecinos de la calle 12 y Justo Arosemena en la provincia de Colón, la más violenta del país, alertaron a la policía del hallazgo de un cuerpo sin vida dentro de un basurero. 

Se trata de Yosuanis Williams, una adolescente de 14 años, amarrada de manos atrás, con una bolsa negra cubriendo su rostro y varias heridas con arma blanca en diferentes partes de su anatomía. Las cámaras de vigilancia de un local cercano captaron el momento en que dos hombres cargaban una caja de cartón que en su interior tenía el cuerpo de la joven. 

A uno de los hombres se le cayó la caja por su peso, cuando intentaba levantarla para depositarla en el tanque de basura. En video quedó grabado el momento en que el sujeto fue llamado para ayudar, pero al caérsele la caja, vio el cuerpo y salió corriendo despavorido del lugar. Al ser detenido se conoció que se trataba de un indigente contratado para botar lo que él creía eran desechos. 

El Ministro de Seguridad, Juan Manuel Pino confirmó la captura de 4 sospechosos del hecho, uno de ellos el novio de la víctima, otro menor de 17 años. Otro adulto quien habría participado en el femicidio también fue detenido, el Juzgado Penal de Colón decretó la detención provisional para ambos, en tanto duren las investigaciones, para esto el Ministerio Público solicitó un año de plazo. 

Eran las 5:50 de la madrugada del domingo 13 de marzo, rozando los dos años de la llegada del Covid-19 a Panamá cuando se suspende toda actividad que aglomeran personas, en la casa N°64 del sector L del Valle de Urracá en el distrito de San Miguelito, las prohibiciones del gobierno no eran impedimento para divertirse, la música alta, el licor no faltaba, jóvenes disfrutaban de un “parking”, desde la noche del sábado. 

Contaron los testigos que entre tragos se inició un altercado que originara un intercambio de disparos que terminó con dos vidas, una de ellas fue Nicole Saray Soto Mosquera de 18 años, ella no logró entrar a la Universidad ya que recién había terminado su bachillerato, su vida terminó con un balazo en el ojo izquierdo. No era contra ella, pero quedó en medio de un fuego cruzado, en el que otras 7 personas quedaron heridas y un hombre murió de varios impactos en el tórax, abdomen y rostro.

Además de estos casos de adolescentes, el mes de marzo de 2022 fue el último para la señora Catalina Peralta de 70 años, cuando el día 13 en la comunidad de Tocumen, en el distrito capital, su nieto de 23 años le quitó la vida, la razón: le negó la clave del WiFi. 

Catalina tenía varias heridas por arma blanca, las más visibles fueron en el rostro y detrás de la oreja. 

Tamara Betzaida Carpintero era sólo una niña de 13 años con 3 meses de embarazo, residente en el corregimiento de Baco, en el distrito de Barú, provincia de Chiriquí. Un lugar muy cercano a la frontera tico-panameña donde la seguridad está bajo la responsabilidad del Servicio Nacional de Fronteras.

Tamara perdió la vida a manos de su violador, el 14 de marzo por asfixia, él quería que abortara la criatura, ella se negó, su valentía costó 2 vidas. 

El supuesto responsable es un hombre de 27 años de edad, estudiante de enfermería precisamente una profesión noble, porque busca ayudar a salvar vidas. Jorge Sánchez fue llevado a audiencia por su posible responsabilidad en este doble homicidio, actualmente tiene una medida cautelar de detención provisional mientras culminen las investigaciones.  

Jorge sería responsable de tres delitos, en primera instancia el de violación y es que en Panamá sostener actividad sexual con menores de 13 años, aunque sea consensuado, se tipifica como delito de violación y se paga con pena de cárcel no menor a 5 años. También tendría que enfrentar penas por el doble homicidio de Tamara y su bebé, y el delito de violencia de género agravado. 

Ese mismo día, al otro extremo del país también fue un día oscuro en Alcalde Díaz. Yathzujara Yirelkis Alvarado Bannistar de 32 años de edad, se encontraba en su residencia, cuando sus agresores llamaron a su puerta, al asomarse para ver de quien se trataba, ella recibió varios disparos. El móvil se desconoce y sus agresores siguen prófugos. 

El 9 de marzo, una noche tranquila en el distrito de La Chorrera, provincia de Panamá Oeste, cuando muchos se alistan para el descanso luego de un día agitado de trabajo y la fatiga que causa el tranque de la ciudad a las diferentes comunidades de esta provincia. 

El sonido de las balas irrumpió la tranquilidad en la barriada Jardines de Espinoza en la Vía hacia Mendoza, Edgar Torrado Franco alias Tom arremetía contra la anatomía de un sujeto de 28 años que cargaba a su hija de tan solo dos años, en el preciso momento en que la buscaba en la residencia de un familiar donde le cuidaban a la infante. 

Por una rencilla entre bandas delincuenciales, una inocente de 2 años perdió la vida cuando apenas empezaba a conocer el mundo. Su atacante, confesó el delito y fue condenado a 35 años de  prisión por el doble crimen, a su salida del juicio, su madre le gritaba: “te amo”, pero la madre de esta niña ya no tendrá más a su hija para decirle lo mismo.

Mileyka Osiris Fuentes de 40 años, cajera de un supermercado en Coronado, un lugar turístico de la provincia de Panamá Oeste. Ella vivía muy cerca en la comunidad de Chame junto a su esposo Arnulfo Núñez de 50 años. Arnulfo era un hombre muy celoso, contaron familiares, el 16 de marzo envió un mensaje a su hermano donde decía “la he cagado, vengan mañana a buscarnos”, ese mismo día fueron encontrados, desnudos y sin vida en la cama. 

Arnulfo en uno de sus ataques de celos, le dio veneno a Mileyka, luego le escribió a su hermano y tomó el también de lo mismo con que acabó con la vida de su compañera. 

El día 89 del año fue el 30 de marzo, en el Mirador de Torrijos Carter se escuchaban los disparos, seguido de un silencio, en medio del miedo los vecinos salieron a averiguar qué pasaba, cuando vieron a Luisa Ábrego de 43 años tendida en el pavimento.

Luisa fue trasladada al Hospital San Miguel Arcángel, donde horas más tarde se dictaminó su muerte.  En este hecho se conoció que el móvil fue por rencillas entre pandillas del lugar, no hay detenidos hasta el momento. Los sicarios la atacaron cuando se mudaba.  Yosuanis, Nicole, Catalina, Tamara, Yathzujara, Mileyka, Luisa y una bebé de tan solo 2 años, apagaron su luz en diferentes circunstancias, pero la causa fue la misma: VIOLENCIA.

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